Tejidos de saber y hacer para potenciar a la comunidad artesana de Yataity

Durante el siglo XIX la ciudad de Yataity del Departamento del Guairá, a 160 kilómetros de Asunción, fue la cuna del Ao Po'i, que en idioma guaraní significa “tela fina o prenda delicada”. 

Para potenciar a la comunidad de artesanos y artesanas, la Fundación José de la Sobera y el Instituto Paraguayo de Artesanía acompañaron a mujeres en obtener conocimientos y herramientas para producir este estilo único de telas. También se trató de una oportunidad para mejorar la salud de las artesanas. Esta es su historia.

Rescatar la tradición del auténtico Ao Po'i 

En 2021 la Fundación José de la Sobera firmó un convenio de cooperación con el Instituto Paraguayo de Artesanía (IPA) para acompañar mejoras institucionales en la Escuela de Salvaguarda del Auténtico Ao Po'i. Durante ese año se identificó e inscribió a un grupo de artesanas estudiantes, quienes participaron en las clases de hilado de algodón y elaboración de telares. Además, se visitaron sus hogares para comprender las condiciones en que realizan la producción de prendas y ofrecer posibles mejoras.

La preocupación detrás de este convenio, como el de cada Escuela de Salvaguarda impulsada por el IPA, fue la vida de parte de la comunidad artesana del Paraguay —estimada en 50 mil personas que viven directa o indirectamente de este rubro— y el peligro de extinción de un grupo de técnicas artesanales que se transmiten generación a generación. 

En ese primer periodo de colaboración, 10 artesanas fueron beneficiadas con un kit de hilado para que desde el capullo de algodón pudiesen producir hilos hechos 100% algodón. Se trató de la fase inicial de formación de la escuela, a la que le siguió el aprendizaje de cómo confeccionar telares a través de las técnicas ancestrales en el uso del telar rústico para la producción del auténtico Ao Po'i.

El telar rústico es una herramienta utilizada por las artesanas y los artesanos productores para lograr diferentes tejidos en algodón, lana o lanilla. 

Está compuesto por una estructura de madera donde se organizan todas sus partes (peine de takaruas estacionadas, lanzadera y plegador) y los hilos de urdimbre, que se sujetan a una distancia mínima de tres metros para conseguir la tensión necesaria para tejer.

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Una oportunidad para mejorar la salud de las artesanas

Durante la construcción de los telares, desde la fundación y el instituto notaron que las artesanas sufrían por problemas de visión a una edad muy temprana. Entonces, se realizó un convenio con la Fundación Visión, cuyos integrantes organizaron una jornada de atención visual en la ciudad, donde fueron asistidas 73 artesanas de la comunidad. Allí recibieron atención por consultorio, medicación y lentes de forma gratuita para que pudiesen continuar con su labor creativa de producción. 

Con esta experiencia quedó claro que la artesanía no solo tiene potencial para la contribución económica de las familias y del país, sino que significa una oportunidad de revalorización de nuestro patrimonio y de mejoras en la calidad de vida de quienes lo mantienen vivo. 

Multiplicar el saber y la producción del Ao Po'i 

Para 2022 las 10 artesanas egresaron de la Escuela de Salvaguarda del Auténtico Ao Po'i con un telar rústico donado por la Fundación José de la Sobera para que se conviertan en agentes multiplicadoras de saberes, accediendo a una mejor calidad de vida, algo preciado dada la delicada realidad socioeconómica de la comunidad artesana del Paraguay.

Según se conoció durante el primer Foro Nacional de Artesanía, realizado en febrero de 2023 y del que participaron más de 150 representantes de asociaciones de artesanos y artesanas, instituciones públicas y agencias de cooperación, los ingresos promedio de las personas que viven directa o indirectamente de este arte son de entre Gs. 500.000 y Gs. 2.500.000, que está por debajo del salario mínimo del país.

De ese registro se conoció que solo 15 mil personas están registradas en el IPA, de las cuales 1.750 cuentan con registro único del contribuyente, y que el 70% de la artesanía se elabora en los hogares para el sustento del grupo familiar.

El trabajo de la fundación en Yataity contribuyó a la estrategia del IPA para la puesta en valor y preservación de los saberes y técnicas de artesanías, un conocimiento que aporta al capital social del Paraguay y que hilo a hilo ayuda a disminuir las brechas de desigualdad en la población de artesanos y artesanas del país. 

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