En 2022 la ciudad de Carapeguá, en el Departamento de Paraguarí, ubicada a 80 kilómetros de Asunción, buscaba volver a ser la capital del poyvi, el epicentro de la producción de ponchos, colchas, cubrecamas, hamacas, alfombras, telas de faja y encaje, entre otras manufacturas.
En ese camino, la Fundación José de la Sobera, dedicada a reivindicar y revalorizar las técnicas artesanas de nuestro país, comenzó un trabajo que permitió abrir la primera Escuela de Salvaguarda de Textiles en la ciudad y dotar de nueva infraestructura a la comunidad de productores. Esta acción generó un documento clave para el patrimonio cultural de Paraguay: el muestrario “Textiles de Carapeguá”, en el que se identifican herramientas y textiles de rescate y restauración. Esta es su historia.
En 2022 integrantes de la Fundación José de la Sobera iniciaron un trabajo de identificación de necesidades y un acompañamiento con el equipo técnico del Instituto Paraguayo de Artesanía.
Con el estado de situación y la misión perenne de la fundación, el objetivo fue restaurar el espacio para aprendizajes de técnicas como entintado natural de telas, y la elaboración de hamacas y poyvi confeccionados en telares rústicos, telares mejorados y bastidores.
La Fundación José de la Sobera financió la reparación de tres telares mejorados y el mantenimiento de una urdidora —donde se preparan los hilos para la urdimbre—, una canillera y su madejera. También compró una cocina industrial para el entintado o teñido de telas y los insumos para esta tarea (ocho tachos, dos balanzas, 20 kilos de hilo de algodón y químicos).
Una de las mejoras más destacadas fue al telar horizontal rústico, al que le agregaron pedales, rollos o cilindros, lanzaderas, peine metálico para producir telas más anchas.
Luego del arduo trabajo mancomunado entre la comunidad de artesanos y la fundación, se logró abrir la primera Escuela de Salvaguarda de Textiles. Luego le siguieron las de Poncho Para'i de 60 Listas y la del Auténtico Ao Po'i.
Así, la fundación ayudó a devolverle fuerza productiva y reconocimiento patrimonial a Carapeguá como la capital del poyvi, que en el idioma guaraní, significa “hilo grueso de algodón” y refiere a una técnica tradicional que involucra a toda la familia en el proceso de producción y venta.
Finalmente, este camino incluyó el lanzamiento del muestrario Textiles de Carapeguá, también financiado por la Fundación José de la Sobera, un documento clave para la identificación de herramientas y textiles de rescate y restauración. Elaborado por la concejal y escritora local Miró Ibars y la diseñadora y artesana Berta Benítez, es un material instructivo que sirve tanto para la comunidad educativa del país y en especial de este municipio, y posiciona a la artesanía local a través de la difusión, promoción y puesta en valor de los productos.
De este modo, la fundación honra el compromiso de cuidar del patrimonio paraguayo, que promete más que el cuidado de nuestra identidad, y otorga las bases para el desarrollo de una sociedad unida por una mejor calidad de vida y un futuro prometedor para las nuevas generaciones.